Esta entrada del blog va a ser una especie de "experimento" que desde hace unos días traigo en la cabeza. La idea es lograr una especie de ensayo-informativo-mezcla-bizarra a mi estilo utilizando un tema reciente, así que si no quieren leerse un megarollo todavía están a tiempo de detener su lectura y ahorrarse tiempo, aunque la verdad, por el tópico que trataré a continuación, sí me gustaría bastante que lo leyeran, porque además es un poco de "servicio a la comunidad". Eso sí, no esperen mucho, soy sólo una comunicóloga en entrenamiento (¿Ya les conté que ODIO la palabra "comunicólogo/a"?)
Bien. Hace un par de meses estaba perdiendo el tiempo en Facebook -as always- cuando, en uno de los grupos en los que estoy, comencé a ver una discusión que captó mi atención de inmediato. En ella, una chica comentaba que una tienda online la había estafado con varias pelucas, ya que ella depositó el dinero en la cuenta que le indicaba la susodicha tienda y nunca le fueron enviados los productos. Esta chica nos advertía sobre tal "negocio online", para que no cayéramos en la trampa y no adquiriéramos alguna peluca u objeto en ella.
Por supuesto, la discusión se tornó levemente "acalorada" e incluso apareció en ella la dueña de la tienda en cuestión. A mí me sorprendió bastante que se defendiera de la manera en la que lo hizo: se expresó con una gran infinidad de groserías y comenzó a atacar a los usuarios del grupo, argumentando cosas sin fundamento y pretextando que no había entregado pelucas y productos debido a un robo de dinero que había sufrido. La cosa se puso fea por el hecho de que, por supuesto, el resto de los afectados también comenzó a dar sus propios argumentos, asi que el moderador del grupo y algunos otros chicos y chicas solicitamos que se mantuviera el respeto en las publicaciones; muchos atendieron la solicitud amablemente, pero no la dueña de la tienda. Me entró curiosidad, y comencé a investigar, pero de un chisme no paso realmente.
Tiempo después comenzaron a llegar a mí una gran cantidad de quejas sobre esta tienda y sobre todo, contra su propietaria. De hecho, me comentaron que había estafado ya a una gran cantidad de chicos y chicas que habían comprado con ella. Ellos hicieron una especie de grupo para reunir evidencias acerca de los malos tratos recibidos por parte de la tienda y su dueña, y cuando entré al link que me enviaron, realmente me quedé sin palabras. Montones de insultos, quejas, mensajes sin contestar, burlas y desplantes de la chica propietaria de la tienda online para con sus clientes, y ¿las pelucas? Bien gracias.
Este no es el primer gran caso de fraude dentro de la comunidad friki-otaku-cosplayer, pero creo que es uno de los que casi todos hemos oído hablar, al menos recientemente. Conversando con algunos de los afectados, me enteré de que todos compraban con ella debido a que sus ofertas y promociones eran muy atrayentes, y por supuesto no los culpo. ¿Cuántos no nos hemos dejado deslumbrar por grandes ofertas y trucos publicitarios antes? Todos, honestamente. TODOS.
Hacer compras por internet es como jugar a la ruleta rusa: Siempre vemos muchas cosas aquí y allí, y por más fiable que parezca el sitio donde conseguimos los productos, existe un riesgo de que no nos llegue lo que solicitamos, ya sea por cosa del distribuidor o de la paquetería -yo, por ejemplo, llevo esperando casi siete meses un paquete proveniente de Alemania, pero es cosa de Correos de Mexico, hasta donde me quedé-. Ebay, mercadolibre, las mismas tienditas de Facebook, nadie se salva del peligro. Por ello, es indispensable, lean bien, INDISPENSABLE conocer la reputación de la tienda online donde adquirimos cualquier objeto, así como la de su vendedor. Necesitamos armarnos con buenos feedbacks para poder hacernos nosotros mismos un juicio sobre tal o cual proveedor, y basados en eso, decidir con quién es mejor, mas barato y más seguro comprar. Una vez que lo hemos hecho, nunca está de mas estar al pendiente de que el pago y el envío de nuestra mercancía se ha efectuado de manera correcta, y si es posible, solicitar al vendedor el número de guía del paquete, para poder rastrearlo y estar seguros de que llegará a nuestras manos.
La diferencia, como siempre, recae en nuestras decisiones. Muchos optan por pedir sus pelucas o accesorios para cosplay por su propia cuenta y usando sus tarjetas de crédito. Otros, los que no tenemos tarjeta, solicitamos a algún amigo o familiar que encargue las cosas por nosotros. Existimos también los que recurrimos a las tienditas que últimamente pululan por Face, pero mucho ojo: jamás se dejen llevar sólo por ofertas, porque "se ve chido el producto" o porque "está más barato". Dice mi madre que "lo barato sale caro", y créanme, nunca querrán aprenderlo a la mala. Siempre piensen cuidadosamente y tomen decisiones sin prisas. Y por favor, POOOOOOOOR FAVOR, guarden los recibos de depósito bancario y papeles semejantes, porque quién sabe, a lo mejor pueden sacarnos de problemas gordos en un futuro no muy lejano.
Algunos creen que es más seguro usar servicios como Paypal para hacer compras por internet, honestamente, yo no estoy muy segura de eso ya que no lo he usado nunca; sin embargo, si a ustedes les funciona, es una excelente alternativa. Busquen buenos distribuidores, investiguen a fondo antes de soltar dinero, cuiden siempre sus datos personales y por supuesto, guarden screenshoots o sus conversaciones con el proveedor en la pc para futuras referencias. Los riesgos son altos siempre, pero existen muchas medidas de protección que pueden ahorrarnos muchos disgustos, mucho dinero, y hasta el hígado completo.
Y si ya nos estafaron, ¿qué hacemos? Difícil pregunta. Según me he documentado, es posible iniciar una denuncia por fraude ante el ministerio público, pero antes, es necesario revisar y contemplar en qué terminos y condiciones se efectuó la venta. Es también indispensable contar con asesoría jurídica seria para saber bien cómo proceder. Honestamente, no sé mucho de leyes, pero esto es lo poco que he podido investigar: si hay alguien que pueda ampliar nuestros horizontes en este rubro, por favor, hágalo, que estoy mas perdida que borracho en una oficina gubernamental.
Lo anterior son sólo algunas de mis recomendaciones, y claro, el punto de vista de una futura comunicóloga que tiene que estar metida hasta en la sopa, porque si no, se queda sin chamba. Fuera de todo, en serio, tengan cuidado, porque no sabemos si somos los siguientes en la lista. Acuérdense de que no todo lo que brilla es oro, y de que hasta al mejor cocinero, a veces, se le queman los frijoles.
E.
Yo no he tenido problema alguno en ese sentido, pero si me e enterado de algunas tiendas que lo han hecho y honestamente yo siempre tuve reticencia a hacer compras vía FB por tales motivos aunque ya entre en la movida, y sí, comencé primero a leer e informarme sobre algunas tiendas y entre de lleno sobre todo porque en algunas que son en las que mas pido, ya habían pedido amigos o en otros casos, son conocidos, además claro de haber leído el feed.
ResponderEliminarActualmente la Net se ha vuelto indispensable, llena de recursos, de todo tipo, donde encuentras hasta lo inimaginable, pero así mismo te encuentras con falsedades o mala información, y es por eso que siempre hay que tener cuidado, leer la letra pequeña y si se hace una compra siempre tener en cuenta que TODO puede pasar, como bien dices, no solo por estafadores, a veces también entra la aduana, el robo o perdida de paquetes durante su trayecto al destino, o incluso, mercancía dañada, etc, y es algo de loq ue debemos estar conscientes .