sábado, 4 de agosto de 2012

Consecuencias.

‎"Soy un matón. Un maldito matón, lo sabes. Y es natural que haya consecuencias al romperle el corazón a un maldito matón."


En Kill Bill II, éstas son algunas de las palabras que Bill le dice a Beatrix cuando está explicándole las razones que tuvo para pegarle un tiro en la cabeza y mandarla al coma durante varios años. Me gusta mucho esa escena porque ambos están sentados frente a frente, hablando claro y "tranquilos". Digo, tranquilos porque después viene la venganza de Beatrix. Y creo que Tarantino supo terminar la película, pues. No hay dramas innecesarios, no hay una épica pelea entre el bien y el mal ni nada así: la cosa termina como debe terminar. Simple pero conciso.


Empecé con esta frase por dos razones: la primera es que yo también quiero ser un maldito matón para poder decir algo tan genial (?), y la segunda es que me sirve perfecto como introducción para este escrito. Siempre hay consecuencias, en todo y para todo. Llámenlo karma, destino, mala suerte o como quieran, pero esos eventos no son más que simples consecuencias. Buenas o malas, eso sí.


La cosa es que en mi caso, la consecuencia de todo lo que me ha pasado en los últimos dos o tres meses es un hartazgo y una aversión tremenda al mundo en general como no había sentido desde hace casi un año. Y sí, se los digo felizmente, todo me tiene hasta la madre. La vida que estoy llevando, aún por más cambios que intento hacerle, sigue sin serme completamente satisfactoria: lo que quiero no es "sentirme bien" sólo por un par de meses, sino que quiero mantenerme "bien" el mayor tiempo posible. Ya muchas jodas me he llevado encima como para andar aguantando más, así que como hice el año pasado, voy a hacer limpieza de gente en mi vida. De gente y de  muchas más cosas, a ver si con un tiradero monumental se arregla esto.

Para lograr tal fin me sirvió muchísimo no ir a la Mole. El plan original era ir, as always, pero no me dejaron. Hasta tenia mis cos listos y todo, pero ya ven, así son las cosas, un día te dan permiso y al otro no.  Aun así, no me importó, siento que no me perdí la gran cosa y a los amigos puedo verlos en muchas otras ocasiones fuera de convención (como hice hace ocho días que salí con un amigo, por ejemplo). Y caray, hasta me sentí importante: después me enteré  de que se dijo que me habían corrido de mi casa o que le tenía miedo a alguien y que por eso no había ido. Y estuvo rete bueno el chisme, pero en fin, no fui por falta de permiso y porque tuve un percance familiar bastante fuerte, para que les miento. De hecho este problema familiar todavía no se resuelve, pero ahí la llevamos. Con un poquito más de ganas todo volverá a una normalidad soportable. Explico esto nomás porque se me da la gana, y  porque hay gente que merece saberlo. Si les quedé mal con un cos -específicamente,a  Are chan y a Haydee-, lo siento, créanme que no fue cosa mía, sino que así es esto de las gelatinas, unas cuajan y otras no. Ya se los pagaré en el momento oportuno.


Pero les digo que me sirvió mucho el haberme ausentado de convención, porque después de la Mole fue cuando caí en la cuenta de que caray, a veces me da por hacer tormentas en vasos de agua cuando puedo resolver el problema de raíz y de una manera tan sencilla que hasta resulta bien absurda. Muchos dirán que mis métodos también son tontos e infantiles, pero me vale, pues mientras a mí me funcione yo voy a seguir haciendo lo que me venga en gana. Las consecuencias de abusar de mi escasa amabilidad y poca paciencia se pagan, y creo que el precio no es módico ni mucho menos. Yo también tengo mi límite y no me voy a andar aguantando siempre el ser el bufoncito de los demás. Total, estudio para comunicóloga, no para payaso...*miedo*


De ahí en fuera, la vida cotidiana me resulta de lo mas tranquila, porque no hago más que verla pasar. Ya el lunes regreso a las mentadas de madre, digo, a la facultad, y las vacaciones no me supieron a nada, también por problemas familiares y personales en general.  Espero que iniciando este semestre pueda dejar mis asuntos en orden y ya después gozar de la vida como se merece. Quien sabe, quien sabe. A lo mejor se me ocurre irme a la Patagonia o a Nepal, el tranquilo Nepal. O se me ocurre volverme pirata, por qué no. Los piratas son amor. Ya me conocen: cambio de idea como cambio de calcetines, así que esperen cualquier tarugada de mi parte. Es genial el factor sorpresa (?)


En fin, dejemoslo por hoy. Sigo cansada por el viaje a Pachuca -la casa cada vez parece más casa, la verdad es que se ve genial y pasé tres días muy buenos con mis abuelos y mis primas- y por la desvelada Summit, que estuvo pesada y bastante....ehm...bueno, todo fue sorpresivo. Ya a la siguiente entrada del blog les contaré más sobre esto, y además, de los planes cosplay para TNT especial y convenciones venideras. Cuídense, un abrazo. 

2 comentarios:

  1. Suele suceder Mello, pero échale ganas, todas las respuestas y soluciones están en tí :)

    ¡Se le quiere! <3

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    Respuestas
    1. ¡Y tambien se te quiere a ti, Gretz, gracias por los ánimos! Ya vi que subiste entrada, corro a leerla antes de dormir <3

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¡Llegaste al final de la Cronica! Deja un comentario y haz feliz a Mello xD